5 buenos propósitos legales para tu blog

Quien esté al tanto de la actualidad de la blogosfera y siga las opiniones de sus personajes más notorios, vía blog personal o vía Twitter, podría llevarse la equivocada impresión de que el 2018 ha sido un año de conquistas jurídicas plenas en lo que a la “neutralidad de la red” se refiere.

Creo que esa impresión choca de lleno con las últimas sentencias judiciales relativas a Internet y con los artículos legales ya vigentes, que no han variado ni una pizca su rigidez y su capacidad sancionadora.

Una pequeña muestra: vamos a despedir el año con la conflictiva disposición adicional de la LES en el mismo sitio donde estaba y con alguna sentencia que niega a Internet el carácter de “medio de comunicación social”

Dado el gran relativismo jurídico que hay sobre muchos de los aspectos que afectan a la normal vida de un blog o de una web, y teniendo en cuenta que en nuestra jurisprudencia y en otros órganos decisorios (p. ej la Agencia Española de Protección de Datos) no hay una dirección clara y única sobre estos temas, os aconsejo fervientemente que este comienzo de año 2010 dediquéis unos momentos a intentar que vuestra bitácora se acomode a la ley o, incluso la “sobrepase”. Lo he resumido en estos 5 consejos y no se os pide un esfuerzo sobrehumano:

Comprueba que el nombre de dominio que ha elegido para tu blog no interfiere con derechos preexistentes de terceros

Hacer una búsqueda genérica de una denominación en Google y también en el localizador de signos de la OEPM te puede ayudar a detectar marcas o nombres comerciales ya registrados, cuyos titulares podrían oponerse a que utilices ese dominio que tanto te gusta, acusándote de “ciberocupación”.

Ten cuidado con las imágenes que utilizas para ilustrar tus posts

Muchos creen, no es broma, que al cogerlas de Google, ya se tienen todas las bendiciones del mundo. Google no deja de ser un buscador que enlaza a sitios, donde están alojadas esas fotos y cuyos titulares ostentan diversos derechos sobre ellas. Os aconsejo que ilustréis siempre con material (imágenes) bajo licencia Creative Commons y citando siempre a su titular (o enlazando a su sitio web), a no ser que alguien os haya concedido autorización por escrito para usar una foto sobre la que ostenta todos los derechos reconocidos en la Ley de Propiedad Intelectual.

Ten siempre presentes los límites de la libertad de expresión para un blogger cuando publiques cualquier post

Te ayudarán a no meterte en “camisas de once varas.Modera los comentarios de tu blogNo admitas en tu blog descalificaciones, insultos ni intromisiones en la intimidad de los demás o las palabras de alguien que revele un secreto profesional. Aunque hay jueces que han resuelto en otro sentido, en principio, el “marrón” de lo que haya publicado (incluso por terceros) en tu blog, te lo “comes” tú.

Pon un pequeño aviso legal en tu blog

En ese aviso, en esas pequeñas condiciones de tu blog, o en el típico apartado “quién soy” da cumplimiento brevemente a las menciones obligatorias de la LSSI. Aunque pienso que un simple blog personal no es un “prestador de servicios de la sociedad de la información” y por tanto, no sería obligatorio este aviso, no dejo de pensar en que la publicación de las menciones de la LSSI, al menos tu nombre completo, el lugar desde donde emites la publicación y una dirección de e-mail donde se pueda comunicar contigo con facilidad, es una muestra de buena fe, de buena voluntad por tu parte, que, en el caso de cualquier conflicto judicial jugaría inequívocamente a tu favor. Por otra parte, creo que aporta confianza a tus lectores.

Notifica a la Agencia Española de Protección de Datos la existencia de un fichero donde recoges datos personales de los usuarios de tu blog

Si bien tengo mis dudas al respecto, es opinión mayoritaria de la doctrina (abogados, especialistas en el tema), que la recogida de ciertos datos personales (nombre, nick, correo electrónico, web, etc) de las personas que comentan en tu blog, constituye “tratamiento de datos personales” a los efectos de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, por lo tanto, las obligaciones de esta ley (y no sólo los derechos) te conciernen.

A lo largo del 2017 iremos concretando en Bloguismo estos y otros aspectos jurídicos de la actividad bloguera. Martín Codax os desea un muy feliz año nuevo.

(La imagen que ilustra este artículo ha sido publicada por umjanedoan bajo Licencia Creative Commons)

About the Author: Ing. Marcos Milla

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